Chicos about los chicos loja Get in Touch

Juan

Fotografia: Rodrigo Ladeira

15012019

Conhecemos o Juan na Feira Plana, aqui em São Paulo. Estávamos vendo nosso livro e zine, enquanto eles estavam com uma mesa com seus trabalhos. Éramos basicamente as duas únicas mesas com conteúdo gay. Trocamos publicações e marcamos um almoço para o dia seguinte. Ele e o Edi estavam contando sobre o que acharam da cidade e seguimos nossa refeição com um belo portunhol e muitas explicações mirabolantes sobre qualquer gíria gay.

Nos encontramos novamente em Agosto de 2018. Dessa vez, nós dois fomos até Bogotá. Juan e outros amigos nos mostraram a cidade, as baladas, bares e seu atelier. Onde clicamos essas fotos e conversamos um pouco sobre o que ele conta agora:

1. Qué es (o implica) ser gay para usted? ¿Se relaciona de alguna manera con su identidad?

Para mí el lenguaje es muy poderoso y las palabras y las categorías pueden crear o modificar la realidad. Siento que las categorías nos ayudan a definir y delimitar las cosas para entenderlas, pero también las limitan por lo que a mí no me gusta definirme como gay. No es un asunto de un conflicto con mi orientación sexual ya que reconozco que me gustan los chicos, sin embargo, siento que el lenguaje es mutable al igual que las personas y no quiero cerrarme a la posibilidad de gustar de alguien que no cumple estrictamente las condiciones para que se entienda esa relación como homosexual. 

A mí me gustan los chicos cis y trans las chicas muy masculinas, los chicos femeninos y de pronto las chicas trans que conservan un miembro masculino. Si bien que me gusten los chicos ha sido parte fundamental del desarrollo de mi identidad, en este punto siento que ya no es tan trascendente como para ser parte de lo que entiendo que me define. A veces creo que aferrarse a una palabra para definirse puede causar un conflicto interno frente a una situación que pone a prueba dicha categoría. ¿Qué pasaría si me gusta un chico con vagina o una chica con pene? ¿Dejaría de ser yo en alguna medida por esto? ¿Tendría que redefinirme sexual y afectivamente? Yo soy y fluyo. Estoy abierto a las posibilidades. 

2. Cuál fue su relación más marcada?

Realmente no tengo una sino dos, las únicas dos relaciones que he tenido y tengo actualmente. Mi relación pasada fue muy significativa ya que fue el punto de inicio para entenderme afectivamente, para entender mis heridas, traumas y encontrar de dónde venían mis patrones en las relaciones. A partir de ella aprendí que tenía una fijación con las personas y las relaciones que implicaban la posibilidad de castigarme, y que implicaban alimentar una adicción al dolor. Fueron dos años y medio de una relación de codependencia muy tóxica. Mi relación actual es el otro lado de la moneda, una relación en la que he aprendido qué es amar y sentirse amado plenamente, en mi complejidad y contradicción. Esta relación ha funcionado gracias a lo que aprendí de mi relación anterior y de mí mismo a partir de ella. Mi novio se llama Óscar y con él he aprendido que las relaciones son no son tan easy breezy como parecen al principio, sino que requieren un trabajo y un compromiso constante. He aprendido que lo más difícil no es negociar con otra persona, sino enfrentarse a sí mismo y estar dispuesto a cambiar para tratar de encontrar un equilibrio.

3. Cómo fue el término?

Mi primera relación no terminó muy bien. Para el momento en que terminó yo me había vuelto una persona paranoica, obsesiva, vigilante de mi ex, celosa y tenía un nivel de estrés gigante. Mi ex me engañaba constantemente con diferentes chicos, se hablaba por digital con ellos en frente mío y cuando yo le reclamaba me decía que me lo estaba imaginando todo. Esta situación se daba tan seguido que yo ya no confiaba en mi razón y tenía que vigilarlo constantemente para encontrar pruebas y poder demostrarle que sí se hablaba con otros chicos y que me engañaba con ellos. Yo en el fondo sabía que lo hacía pero era adicto a esta montaña rusa de emociones, a la adrenalina, el estrés y a castigarme además de que tenía la percepción (muy judío-cristiana) de que una relación solo vale la pena cuando uno se ha sacrificado demasiado por ella. En últimas sentía que lo que merecía era esto y esperaba que con mi entrega mi ex finalmente me amara como amaba a su ex, de quién nunca dejó de estar enamorado en esos dos años y medio. Teníamos una relación de codependencia donde yo suplía el rol de amigo, novio y padre solucionando los líos donde se metía ya que se auto saboteaba constantemente y él era la excusa perfecta para no ocuparme de mí mismo, para no enfrentar mis propios problemas y para suplir esta necesidad de castigarme. 

Volviendo la larga historia corta lo que sucedió es que él me había prestado una cámara análoga para un trabajo y un viernes decidí devolvérsela. Sin avisar fui hacia su casa (debido a que mi leitmotiv en ese momento era atraparlo infraganti) y cuando estaba a una cuadra lo llamé para avisarle que estaba cerca y que le quería devolver su cámara. A esto él respondió de manera muy extraña que no estaba en casa por lo que yo desistí. Pasó ese fin de semana en el que no nos vimos ya que nuestra relación ya estaba en las rocas y acordamos no vernos esos días. En ese tiempo reflexioné y decidí terminarle. El lunes fui a llevarle la cámara ya habiendo decidido hablar y terminar bien las cosas. Ese día tampoco estaba en casa, pero me había dejado las llaves con el vigilante a quién ya conocía bien por lo que me dejó subir sin problema. Debido al cambio de planes resolví recoger todas mis cosas de su apartamento, dejarle las que le había regalado y huir silenciosamente ya que sabía que si lo veía probablemente iba a ceder y no terminaríamos. Busqué un sex toy que le había regalado para usarlo juntos cuando estuviéramos bien otra vez y cuando abrí el cajón donde estaba guardado descubrí que estaba usado. En ese momento flipé y decidí mandar todo a la mierda. Su laptop estaba sobre su mesa prendida y entreabierta, lo cual nunca pasaba porque él se aseguraba de cerrar sesión y apagar sus aparatos para que yo no me viera tentado a revisar sus conversaciones. Oprimí una tecla y se prendió la pantalla, su sesión estaba iniciada y cuando entré a internet su Facebook estaba loggeado. Por fin pude revisar sus conversaciones y confirmé que se hablaba con muchos chicos, que se había acostado con algunos y que el viernes anterior estaba extraño por teléfono porque a su apartamento iba a llegar un chico con quien había hablado por digital en frente mío para luego acusarme de ser celoso y paranoico. Luego de que estuvieron en su casa el chico le escribió que la había pasado deli y que quería repetir. Me llené de ira, cogí el sex toy usado y se lo dejé sobre la cama, busqué en el baño una cosmetiquera llena de condones que había dejado su ex roomate súper promiscuo y los inflé todos para dejarlos sobre el sex toy en la cama. Agarré todas mis cosas y todo los significativo que le había regalado y me fui.

Cuando estaba camino a mi casa me llamó a putearme a lo que yo no respondí nada porque estaba en estado de shock tras salir de su apartamento. Me escribió un párrafo súper largo en fb victimizándose y luego me bloqueó de todo. 4 meses después coincidimos en un evento y cuando me vió se acercó para pedirme que volviéramos a ser novios. Luego de pensarlo le dije que no podía volver a lo mismo y que no quería volver a ser su novio. 

4. Cómo usted ve / piensa relaciones, amor hoy en día?

Yo creo que las relaciones deben ser hechas a la medida de las personas en ellas, entendiendo que cambiamos a lo largo del tiempo y que es necesario con ese cambio cambiar las dinámicas que las conforman. Todas las relaciones son diferentes al igual que todas las personas y aplicar un mismo modelo a todas puede resultar contraproducente y limitante. Siento que las relaciones son compromiso, creatividad, una comunicación clara y abierta, autoconsciencia, negociación y sobretodo amor, porque si no hay amor el trabajo que implica una relación se vuelve insoportable.  

Yo creo que las relaciones deben ser hechas a la medida de las personas en ellas, entendiendo que cambiamos a lo largo del tiempo y que es necesario con ese cambio cambiar las dinámicas que las conforman. Todas las relaciones son diferentes al igual que todas las personas y aplicar un mismo modelo a todas puede resultar contraproducente y limitante. Siento que las relaciones son compromiso, creatividad, una comunicación clara y abierta, autoconsciencia, negociación y sobretodo amor, porque si no hay amor el trabajo que implica una relación se vuelve insoportable.  

5. Qué usted piensa sobre monogámica, polímero y relación abierta?

Yo me considero medio posmo en el sentido en que mentalmente creo que la poligamia o las relaciones abiertas pueden funcionar y están bien. Sin embargo, siento que las emociones son complejas, contradictorias y que todas las personas tenemos inseguridades y miedos, sobretodo miedo a la perdida cuando uno se ha entregado demasiado. Por experiencia propia creo que para que una relación abierta o poligamita funcione es necesario ya haber construido una confianza y una comunicación fuerte, por lo que creo debe ser algo coyuntural dentro de una relación y no algo que se establece apenas se comienza. Siento que los latinos culturalmente somos muy pasionales y que nos puede costar realmente estar tranquilos y plenos en una relación abierta. Por último, siento que al decidir abrir una relación es necesario ser consciente de que esto va a cambiar sí o sí lo que se tenía antes y que debido a que lidiar con una sola persona ya es complejo, lidiar con dos o más puede ser sobrecogedor y terminar mal. Siento que filosóficamente están bien, pero creo que todavía poca gente puede funcionar bien en ellas. 

6. Se ha permitido vivir alguna aventura / momento sexual / amoroso que recuerda? 

En un momento de mi relación anterior decidimos abrir nuestra relación. Yo lo hacía más porque sabía que mi ex quería estar con más gente, pero no tenía planeado disfrutar de mis nuevas libertades. Un día decidí enfrentar mi prejuicio frente al sexo casual y cuadré sexo con un costeño por manhunt. La pasé deli pero no lo volví a repetir mientras estuve en esa relación. Luego de terminar tuve una época bien perra y tuve mucho sexo casual por grindr. La vez más emocionante fue con un hombre (quien estaba deli) en el baño de un hospital dentro del cual ninguno de los dos estaba internado. 

7. Cómo ve nuestro período / contexto en el que vivimos en relación a la libertad, empoderamiento lgbt?

Para mí ha mejorado bastante la situación, sin embargo, yo soy un chico blanco mestizo, de una clase social acomodada, con un núcleo familiar que me ha apoyado en mi desarrollo identitario con amor y el cual me ha brindado muchas herramientas y oportunidades para construirme con autonomía y libertad. Creo que en un sentido Bogotá ha mejorado bastante y aunque todavía te pueden gritar insultos misóginos y homofóbicos por la calle siento que la situación ha mejorado por lo menos en cuanto a lo físico. Cuando era adolescente me sentía constantemente bajo una lupa debido a mi “excentricidad” en cuanto a mi expresión de género, las personas antes se fijaban más en cómo los demás se veían lo que resultaba en una policía de lo normativo. Siento que a nivel Bogotá se ha ampliado la posibilidad de expresarse estéticamente frente al género (en un cuerpo normativo) debido a la llegada de las marcas de fast fashion pero sé que estamos en un momento político a nivel global donde se está destapando el odio generalizado hacia lo diferente. Aunque hay avances en cuanto a lo LGBT muchos de ellos pueden quedarse en un nivel más superficial, para generar un cambio real es necesario identificar la raíz de la discriminación y trabajar en ella. Siento que esta raíz es común en cuestiones de género, sexualidad, raza, clase social, etc; y son las dinámicas de poder a través de las cuales encontramos maneras de separarnos entre todos en vez de encontrar puntos de unión.

8. Relación con el propio cuerpo: ¿cómo se ve, cuál es su relación con su cuerpo y con el cuerpo del otro?

En mi caso la relación con mi cuerpo sí ha tenido una gran importancia a diferencia de mi orientación sexual. De pequeño no tenía una noción de mi propio cuerpo, aunque tenía conciencia de que yo existía. Me sentía como una cámara subjetiva en una película y no sabía que el mundo me veía de vuelta como yo lo veía a él. Yo tenía una disociación frente a mi cuerpo debido a que cuando era pequeño era abusado sexualmente, como un mecanismo de protección mi mente se separó de mi cuerpo para no lidiar con el trauma físico y emocional. Poco a poco fui entendiendo que los demás me veían y que de hecho tenían opiniones frente a mi cuerpo. Sabía que los niños usan azul y las niñas usan rosado, qué juguetes eran para quién y el largo del pelo en cada caso, sin embargo, mi cuerpo no funcionaba bajo esa lógica, aunque la conocía. Yo usaba el pelo largo, camisetas grandes y shorts por lo que la gente creía que era una niña muchas veces. Ahora entiendo que mis decisiones estéticas, aunque rompían con las normas de género de la época, estaban motivadas por el deseo de esconderme, de ser invisible, de cubrir la mayor cantidad de superficie posible y de que mi cuerpo estuviera protegido.

 A medida que crecía mi corporalidad se hacía más presente y con ella la incomodidad y vergüenza, sobre todo frente a la desnudez y a lo genital. También comenzó a aparecer la necesidad de control y castigo. Al ser abusado sexualmente a temprana edad y por alguien cercano es común crear un vínculo entre el dolor y el placer, el abuso y el afecto. Al responder físicamente frente a los estímulos sexuales de manera placentera, la persona desarrolla culpa por encontrar físicamente placentero el abuso. Y con la culpa viene el castigo. De ahí derivó mi relación con el cuerpo del otro. 

Para mí el cuerpo del otro y estar en relación con el otro implicaba la capacidad de castigarme. Buscaba relaciones sexuales y emocionales donde yo me pudiera sentir insuficiente y donde tuviera que esforzarme a nivel detrimento personal para compensar el hecho de sentirme dañado o defectuoso afectiva y sexualmente. Buscaba relaciones sexuales abusivas porque relacionaba el dolor al placer, entendía que al proyectarme como una presa iban a tener sexo conmigo y eso en mi cabeza implicaba en últimas ser amado.

Lo exploración estética jugó un rol muy importante en construir una relación positiva con mi cuerpo. En principio era una búsqueda identitaria a través de un ejercicio plástico y discursivo. Yo creaba personajes o narrativas a través de la ropa y aunque una vez más era el resultado de querer ocultarme, solo que ahora detrás de un look interesante, esto comenzó a crear una noción de valor personal. La creatividad y lo estético me concedieron aceptación en el círculo social en el que me formé en la universidad. Encontré personas con intereses similares quienes apreciaban mi exploración estética, la cual era el reflejo de una exploración interior, por lo que yo me sentí apreciado a un nivel más profundo. Con ellos descubrí el amor por el baile y con el baile una conexión de bienestar con mi cuerpo.

 De fiesta comencé a reconocer partes de mi cuerpo que no había movido con otros fines diferentes a la movilidad, las posibilidades de las articulaciones, el ritmo y la capacidad de generar una coreografía al poner en dialogo al cuerpo mismo. Encontré una manera de sentir físicamente a cabalidad y de conectar con los sentidos más instintivamente desde la emoción, del estar presente. Siento que toda mi identidad ha sido un proceso alrededor del cuerpo, desde la aparición de este a través de la mirada ajena al presente donde despojándose de capas y capas extra de significación, se ha vuelto un vehículo para la experiencia y el vínculo. Gran parte de esta nueva relación con mi cuerpo desde el amor propio se dio gracias a mi relación con Óscar, quién a pesar de las grietas en el jarrón que es mi cuerpo, me ama a totalidad, y ve en él como afloro desde el interior.